La endodoncia sigue siendo uno de los tratamientos dentales que más dudas genera. Sin embargo, muchos de los temores están basados en mitos.
“La endodoncia duele”
FALSO. Gracias a la anestesia local y a las técnicas actuales, el tratamiento es prácticamente indoloro. De hecho, su objetivo principal es eliminar el dolor.
“Es mejor extraer el diente”
FALSO. Siempre que sea posible, conservar el diente natural es la mejor opción. La endodoncia permite mantener la función y estética de la pieza.
“Los dientes tratados duran poco”
FALSO. Con un tratamiento adecuado y una correcta restauración, un diente endodonciado puede durar muchos años, incluso toda la vida.
“Es un tratamiento complicado”
VERDADERO, pero en manos de un especialista, se realiza con gran precisión y alta tasa de éxito.
La clave está en acudir a un centro especializado, donde la experiencia y la tecnología marcan la diferencia en los resultados.



